“Mi Tabla de Salvación III” no es solo una historia.
Es una confrontación amorosa.
Aquí Pamela descubre que el problema no era solo lo que le hicieron…
Sino lo que ella seguía haciendo como reacción.
Descubre que manipular para recibir atención sigue siendo manipulación.
Que provocar conflictos para sentir conexión sigue siendo inmadurez.
Que huir para que te persigan sigue siendo un miedo disfrazado.
Y que Dios no sana lo que justificamos.